El depósito aduanero constituye un elemento clave para la estabilidad y la seguridad económica a nivel global. Funciona como área protegida, regulando el tránsito de los productos que se pueden importar y son almacenados allí hasta que salen a la venta.
Toda actividad aduanera está regulada y es una parte esencial de los envíos internacionales. Los depósitos aduaneros también forman parte de la cadena de suministro y las empresas confían en el almacenamiento aduanero como recurso fundamental para el control financiero y para la gestión de riesgos. El contexto internacional y las condiciones arancelarias entre China y EEUU y el efecto Covid-19 pusieron de manifiesto la importancia de estos recintos.
Por otra parte, cabe destacar que las empresas que buscan agilizar y optimizar el proceso de envío de carga marítima deben aprovechar estas instalaciones ya que son seguras y están administradas por empresas que poseen certificaciones para el desarrollo de esta actividad. De esta forma el almacenamiento aduanero está integrado en la logística de envío de mercancías.
El uso del depósito aduanero
El uso del almacenamiento en el depósito aduanero constituye una opción eficaz para la planificación financiera y el control de recursos a largo plazo, mejora el flujo de caja, ayuda a reducir los pasivos financieros y reduce el rango de gastos empresariales.
Por otra parte, ayuda a administrar la carga financiera de los impuestos de importación ya que, si la mercancía no se vende de forma inmediata, el inventario se puede mantener en depósito para evitar el pago de impuestos por adelantado.
Respecto al almacenamiento de productos a largo plazo, los importadores tienen un gran poder de decisión ya que los aranceles se pagan cuando la mercancía se retira y este procedimiento es un aliado para la liquidez de los importadores.
Las mercancías de baja demanda o de poca fluctuación encuentran un refugio seguro en los depósitos aduaneros como así también la categoría de productos restringidos.
Ventajas del depósito aduanero
Dentro de las ventajas más destacadas del depósito aduanero se destacan:
- Evitar el pago de impuestos y aranceles hasta que la mercancía sea movida del recinto. El pago de la mercancía se hace de forma simultánea a la venta de los productos y las empresas no necesitan hacer un desembolso impositivo por adelantado.
- El tiempo de permanencia de la mercancía almacenada es ilimitado, a excepción de productos perecederos.
- Ofrecen la posibilidad de retirar una parte de la mercancía que se encuentra bajo custodia, de esta forma pueden distribuirse los productos de forma gradual, de acuerdo a las necesidades. Respecto a las tasas, éstas deben ser abonadas, de forma proporcional a la cantidad de mercancía retirada, al momento de mover los productos del recinto aduanero.
- La rapidez es otra de las ventajas competitivas a la hora de trabajar con un depósito aduanero. Así, cuando se produce una venta, en vez de expedir un producto desde el país de origen, las empresas importadoras lo envían directamente desde estos espacios, ya que cuentan con stock disponible.
Tipos de depósitos aduaneros
Existen dos tipos de depósitos aduaneros y se clasifican en función de su titularidad:
- Depósito aduanero privado: su uso es exclusivo para la persona o empresa titular autorizada. En su recinto sólo se almacena mercancía relativa a la actividad declarada propia del titular.
- Depósito aduanero público: puede ser gestionado de forma privada o por la administración pública. En este caso cualquier empresa puede hacer uso de ese depósito aduanero. En este tipo de depósito, el responsable debe hacer que la mercancía se ajuste al tipo de regulaciones vigentes en el sector.
Sea cual fuere el tipo de depósito aduanero, su función es la misma: almacenar mercancías bajo el control de la aduana, sin el pago de los derechos e impuestos de importación hasta su venta. Esto posibilita a las empresas tener disponibilidad de stock y un ahorro en los costes de almacenamiento.

