¿Cómo influye la demanda derivada en logística?

La rapidez con la que una empresa logística responde a las necesidades de sus clientes marca la diferencia entre un servicio exitoso y uno poco productivo. En esto influye no solo la eficiencia de cada sector en la cadena de suministro, sino también las estrategias y recursos con los que se cuentan para solucionar posibles fallos en la labor diaria.

Entre las cuestiones a tener en cuenta en cualquier empresa logística, se encuentra la demanda derivada. En RMTLogistics te contamos en qué consiste y cómo influye en las cadenas de suministro.

¿Qué es la demanda derivada?

La demanda derivada es aquella que surge debido a la demanda directa de algún producto o servicio. Es decir, se trata de la necesidad de algún elemento que está relacionado con el producto o servicio final, algo que se requiere para que aquello que se vende pueda existir. Es, por lo tanto, una demanda indirecta. Por ejemplo, una creciente demanda directa de zapatos creará una demanda derivada de cuero, el material con el que se fabrican. En caso de que la materia prima no se obtenga, es decir, que haya un fallo en la demanda derivada, este afectará directamente la demanda directa.

Cómo afecta la demanda derivada a la logística

La demanda derivada o indirecta y la demanda directa están estrechamente relacionadas. Una no existe sin la otra y ambas dependen, en gran medida, de la logística. Así pues, la influencia sobre la cadena de suministro de la demanda derivada es muy grande. Todo el proceso productivo se puede ver afectado así como también la etapa de distribución.

En RMTLogistics sabemos que una empresa logística puede tener participación en diferentes o varias etapas de un proceso comercial. Es posible que participe en la distribución y almacenamiento de materias primas, como así también en el envío de mercancía hacia los consumidores finales. Está relacionada, entonces, tanto con la demanda directa como con la derivada. Por eso, cualquier pequeño incidente en la demanda derivada puede afectar por completo a toda la cadena. Especialmente es muy probable que la falta de suministros para la producción afecte a la demanda derivada y esto, a su vez, a la directa.

Para crear un buen equilibrio entre logística y demanda derivada es necesario tener en cuenta ciertos factores. Por un lado, es importante conocer las necesidades de cada empresa. Reconocer cuáles son las mayores exigencias de cierto producto que se almacena o distribuye permitirá estar preparado para cualquier eventualidad. Además, llevar adelante una buena gestión de almacén y tener siempre stock hará que se pueda solucionar cualquier fallo en el proceso. Para las empresas, contar con un aliado logístico que responda de manera efectiva y rápida será clave si se quiere enfocar correctamente en las ventas.

La demanda derivada es una pieza clave en el correcto funcionamiento logístico y analizar sus diferentes componentes permitirá ofrecer un servicio completo que no dejará lugar a contratiempos.

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