La IA (Inteligencia Artificial) llegó para quedarse y es una realidad de la cual empresas, compañías y multisectores ya están haciendo uso.
En el mundo de la moda, marcas de renombre internacional están implementando la IA en diferentes áreas tales como el diseño de colecciones oníricas, patronaje y hasta automatización de procesos internos en el recorrido de las prendas.
En numerosas empresas del sector de la moda, la IA, ya se implementa en la optimización de los procesos de producción vinculado a la demanda y, por ende, mide los niveles de producción regulando las leyes del mercado en cuanto a la oferta y la demanda.
En este sentido, la IA realiza un procesamiento y un exhaustivo análisis de datos mediante el cual recopila información sobre la preferencia de los consumidores, las búsquedas en línea, las acciones de compras efectivas que se realizan, la interacción de consumidores en las redes sociales, con el objetivo de vislumbrar las nuevas tendencias y los gustos de los consumidores.
Por otra parte, también la IA hace su aporte al consumo responsable y a la sostenibilidad ya que, del análisis de datos que realiza, se desprende que la producción debe ser a medida de la demanda, por lo que la IA busca mejorar el impacto medioambiental de la moda optimizando el uso de los recursos y reduce las materias desechables como medida justa al cuidado del medioambiente.
Asimismo, la industria de la moda busca equilibrar el uso de la IA para no perder los procesos creativos, la originalidad de los diseños y la producción evitando el riesgo de la falta de diversidad en el sector. En este sector es de vital importancia la intervención de las personas y el proceso creativo ya que va ligado a evitar el sesgo y la homogeneidad en las ofertas de consumo, destacando el alma de los diseños y de las marcas.
Por lo tanto, la IA ya se comienza a instalar en los talleres de diseño y moda y hasta constituye un fuerte aliado para la creación de ropa inteligente y tecnológica. De esta manera, se destacan vestidos con sensores que cambian de forma y color de acuerdo al estado de ánimo de la persona que lo lleva.
Anouk Wipprecht, diseñadora holandesa, Tommy Hilfiger, H&M y Zara son algunas firmas que ya han sumado la IA en su cotidianeidad.
Asimismo, diseñadores y creativos sostienen que lo que nos diferencia de la IA es el deseo humano, en especial en la moda, al comprar ciertos productos o piezas, sentimos que somos parte de una creación genuina que ha sido impulsada por un sueño o una idea única.

