La sustentabilidad en la logística hace hincapié en la implementación de prácticas sostenibles que incluyan toda la cadena de suministro: desde la producción hasta la entrega final del producto. En ello se trabaja para reducir el impacto ambiental, promover la equidad social y garantizar la viabilidad económica y ajustar los costes en todo el proceso logístico.
Pero no solo el sector de la logística ya implementa medidas hacia el cuidado del medioambiente, todo el mundo corporativo está creando estrategias encaminadas a cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionadas a prácticas de sostenibilidad.
La logística sostenible persigue la implementación de nuevas estrategias en los procesos de la cadena de suministro para hacerla más respetuosa con el medioambiente, buscando un equilibrio entre sostenibilidad y el crecimiento económico empresarial.
Las empresas ya implementan procesos logísticos adaptados de forma sostenible como parte de la responsabilidad social en la gestión de las compañías. Las prácticas hacia la sostenibilidad ya son una realidad según el informe elaborado por Finanzas Sostenibles y Agenda 2023 que apunta hacia la inversión en la transformación del mundo. En su análisis, elaborado por el Pacto Mundial de las Naciones Unidas en España, el 57% de las compañías españolas ya tienen un profesional o un departamento dedicado a esta cuestión, de ese porcentaje, el 33% de los casos depende directamente del principal cargo de la compañía.
De acuerdo a los datos arrojados por el informe, el valor de la sostenibilidad ya forma parte de la planificación estratégica corporativa. El 41% de las empresas tiene una estrategia en este sentido y, de ellas, el 78% se manifiesta alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), lo que consolida la Agenda 2030 como marco de referencia en estos asuntos.
Los ODS en los que más se concentran las empresas españolas son los relacionados con la lucha contra el cambio climático y el fomento de la economía circular y de la energía limpia y no contaminante, que se sitúan entre los cinco más trabajados. Por el contrario, los relativos a ecosistemas terrestres y vida submarina son los que menos interés suscitan.
En cuanto al sector logístico, los objetivos de trabajar en estrategias de sostenibilidad están vinculados a:
- Calcular la huella de carbono de las operaciones logísticas, analizar su impacto e implementar medidas que se ajusten a los preceptos de sostenibilidad dispuestos por la UE.
- Reducir todo tipo de contaminación (aire, suelo, agua y auditiva), analizando cada una de las áreas logísticas y el impacto que tienen sus actividades en el medio ambiente (especialmente el transporte de mercancía y sus emisiones de CO²).
- El uso responsable y racional de recursos y/o suministros para la implementación del reciclaje, reutilización de contenedores, entre otros.
- Implementar estrategias y optimizar la cadena de suministro, en todos sus procesos para reducir el impacto ambiental.
Actualmente existe un 58% de las empresas españolas tiene un plan ambiental para reducir emisiones, pero existe una brecha a la hora de desarrollar medidas específicas: mientras que en las firmas de mayor tamaño el compromiso alcanza el 68,8%, entre las pymes cae al 32,8%.
De la misma manera, el ODS sobre acción por el clima es uno de los a priori más trabajados, pero únicamente el 16% de las firmas españolas desarrolla una política activa en este apartado.
Otras medidas que se están poniendo en marcha
Las medidas que tienen mayor repercusión en su implementación tienen que ver con la aplicación de procesos de economía circular, las energías renovables es otro gran recurso desplegado, como también lo es medir la huella de carbono, una práctica que ahora es común para el 42%de las compañías pero que solo realizaba el 28% en 2020. A ello se suma la valoración de proveedores con criterios medioambientales en la cadena de suministro. Esta práctica ha crecido un 31% en el sector corporativo durante el último ejercicio 2022.

